8 de abril de 2016

Tarta de kiwi y jengibre


alt="tarta de kiwi y jengibre"


La tarta de hoy es otra de las conocidas como raw o en crudo, ya que no necesitamos horno para su preparación.

En el blog tengo varias tartas de éste tipo publicadas, aunque la peculiaridad de la de hoy es que el relleno está hecho a base de anacardos.

Sí que es verdad que será entonces un poquito más calórica que otras tartas que hice por ejemplo con queso fresco 0% como la cheescake de mandarina o con queso batido 0% como las mini tartas de mango. Aunque de esta manera lo que conseguiremos es una tarta completamente vegetal y muy nutritiva.


Por mencionaros algunas propiedades de los anacardos, estos son muy ricos en varios minerales, los más destacados son el Selenio, que nos aporta un efecto antioxidante y el magnesio. También es un fruto rico en ácidos grasos insaturados, los cuales nos ayudan a cuidar nuestro sistema nervioso y piel y vitaminas, sobre todo las del grupo B, vitales y relacionadas con el metabolismo celular.

Como dato curioso, nos referimos al anacardo como fruto seco, aunque más bien se trata de una semilla. Esta se encuentra en el interior de una nuez que forma parte del fruto y que pese a ser también comestible, no goza de tanta demanda como el anacardo.



Pues bien, teniendo en cuenta todo lo anterior y sumando los beneficios del kiwi, que ya sabéis que es muy rico en vitamina C y las muchísimas propiedades del jengibre, ¡no tenéis excusa para no hacer esta tarta!


TARTA DE KIWI Y JENGIBRE (Inspired by mydarlinglemonthyme)


Ingredientes:


Para la base:


200 gr.  Dátiles
100 gr.  Almendras crudas
1 cd.     Aceite de coco

Para el relleno:


350 gr.  Anacardos (En remojo mínimo 4h.)
160 ml. Aceite de coco
2           Limones (el zumo)
125 ml. Sirope de arce
1 cd.     Extracto de vainilla
½ cdt.   Sal
3 cdts.  Jengibre rallado o en polvo
3-4        Hojas de espinacas
3           Kiwis (+1 para decorar)


Preparación:


1 En primer lugar pondremos a remojo los anacardos durante un mínimo de 4 horas. Tras este tiempo los limpiaremos y escurriremos bien.

2 Para preparar la base utilizaremos dátiles, los cuales habremos tenido en remojo durante un mínimo de 30 minutos para que se ablanden y trituren mejor, almendras crudas y una cucharada de aceite de coco. Simplemente pondremos en el procesador de alimentos todos los ingredientes y trituraremos hasta unirlos. No hace falta que la masa quede muy fina, ya que si quedan trocitos éstos aportarán un toque crujiente que contrastará muy bien con el resto de la tarta.




3 Prepararemos el molde donde vayamos a colocar la tarta, mejor si es desmontable, y lo engrasaremos o cubriremos con papel vegetal. Verteremos la mezcla anterior y con la ayuda de las manos iremos aplastando hasta cubrir la base intentando que ésta quede lo más uniforme posible. Mientras continuamos con la receta dejaremos enfriar la base en el congelador.

4 Para el relleno verteremos los anacardos, el aceite de coco, el zumo de los limones, el sirope, la vainilla y la sal en el procesador y batiremos hasta obtener una masa fina.




5 Separaremos 1/3 de la masa obtenida, que guardaremos para posteriormente mezclar con los kiwis, y al resto añadiremos las tres cucharaditas de jengibre. Batiremos de nuevo y verteremos sobre la base.

6 Agitaremos el molde para que la mezcla se reparta de forma uniforme y guardaremos en la nevera.




7 A continuación añadiremos los kiwis junto a las hojas de espinacas al tercio del relleno que habíamos reservado anteriormente y batiremos. Las espinacas simplemente aportarán color, así que es opcional.




8 Ya sólo nos faltará verter éste último relleno sobre el anterior y decorar con rodajas de kiwi.

9 Dejaremos en la nevera un mínimo de 4-5 horas para que coja firmeza y a disfrutar!



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